sábado, 18 de diciembre de 2010
jueves, 16 de diciembre de 2010
Nocturno: Penderecki
chirridodegrillossostenidomonocordederefrigeradorborboteodetuberíascombustióndemotordeuncamiónquepasacercaventilaciónrocedeplumasobrepapel
: cluster de silencio
: cluster de silencio
sábado, 9 de octubre de 2010
miércoles, 6 de octubre de 2010
Hombre y perra
Salía del trabajo cuando escuché el aullido patético de un perro. Era una hembra. Intentaba desesparadamente arrastrarse con sus patas delanteras para salir del cauce de metal y caucho; inútil ya para el mínimo centímetro. Adopté el rostro perplejo y divertido de la gente a mi alrededor, los gestos de indignación relucientes de tan poco uso. Quise continuar mi camino pero algo en la perra me atrajo (tal vez fuera el instinto irreprimible de devorar una presa ya herida). Me acerqué. Estaba cubierta de mierda y coágulos, y parecía disponerse a aceptar la comodidad del asfalto. Le acaricié la cabeza. Sus ojos tenían el color de una llanta. Dije: Ya, chiquita. Sssh, sssh, la tomé entre mis brazos y la llevé cuadra y media hasta la veterinaria. El médico la revisó, le dio un baño (quizá el único en su vida) y volvió a revisarla. Tiene la cavidad abdominal anegada en sangre, juzgó. No había queja. Su silencio me era familiar: un eco aprendido eones atrás en las cavernas. Ya, chiquita. Sssh, sssh, inútil, yo repetía.Cuando recobré la conciencia por un momento, yacía sobre una plancha de metal, una garrapata caminaba sobre el pelaje de mi hocico y dos hombres discutían si ponerme a dormir definitivamente.
lunes, 4 de octubre de 2010
mis gatos [Charles Bukowski]
lo sé. lo sé.
se quejan pero jamás
se preocupan.
caminan con sorprendente dignidad.
duermen con una directa simplicidad que
los humanos no pueden
entender.
sus ojos son más
bellos que nuestros ojos.
y pueden dormir 20 horas
dudas ni
remordimientos.
cuando me siento
triste
todo lo que tengo que hacer es
mirar a mis gatos
y mi
valor
necesidades y
preocupaciones.
pero los miro y aprendo de ellos.
me gusta lo pequeños que son,
lo cual es
mucho.se quejan pero jamás
se preocupan.
caminan con sorprendente dignidad.
duermen con una directa simplicidad que
los humanos no pueden
entender.
bellos que nuestros ojos.
y pueden dormir 20 horas
al día
sindudas ni
remordimientos.
cuando me siento
triste
todo lo que tengo que hacer es
mirar a mis gatos
y mi
valor
regresa.
estudio a estas
criaturas.
son mis
maestros.
sábado, 2 de octubre de 2010
martes, 24 de agosto de 2010
Domingo
la tarde
el hastío
la vacuidad inexorable de los gestos
la monotonía del circo cotidiano
hacen tamborilear mis dedos
sobre la mesa
Reflejo vestigial de un arquetípico taquígrafo
atento al dictado de un amo atroz
y tan anónimo como absoluto
Escriba. No olvide la sangría e iniciar con mayúscula.
el hastío
la vacuidad inexorable de los gestos
la monotonía del circo cotidiano
hacen tamborilear mis dedos
sobre la mesa
Reflejo vestigial de un arquetípico taquígrafo
atento al dictado de un amo atroz
y tan anónimo como absoluto
Escriba. No olvide la sangría e iniciar con mayúscula.
sábado, 21 de agosto de 2010
Convalecencia
No se detuvieron los relojes
ni el almanaque cesó de deshojarse
Los edificios y la abuela continuaron en su lugar
y, hasta ahora, el mar ha sido puntual en cada oleaje
Nadie fue un ápice más feliz
y la balanza no se inclinó un solo gramo a la miseria
Llueve cuando tiene que llover
No dejé de comer
ni la gente educada de decirme buenos días
Sólo he visto arcoiris en la caja del cereal
y nubes negras disipándose desde el escape de los autobuses
Algo cambió, sí,
en el mundo del sueño
Pero ése no es real y la ciencia de hoy afirma que,
pese a tanto Freud,
lo soñado es puro disparate
ni el almanaque cesó de deshojarse
Los edificios y la abuela continuaron en su lugar
y, hasta ahora, el mar ha sido puntual en cada oleaje
Nadie fue un ápice más feliz
y la balanza no se inclinó un solo gramo a la miseria
Llueve cuando tiene que llover
No dejé de comer
ni la gente educada de decirme buenos días
Sólo he visto arcoiris en la caja del cereal
y nubes negras disipándose desde el escape de los autobuses
Algo cambió, sí,
en el mundo del sueño
Pero ése no es real y la ciencia de hoy afirma que,
pese a tanto Freud,
lo soñado es puro disparate
lunes, 16 de agosto de 2010
lunes, 9 de agosto de 2010
viernes, 30 de julio de 2010
Lecturas y fragmentos
Hay lecturas -las más comunes- que emprendo por el mero gusto de llenar el presente, de dar cierta satisfacción a esa demanda regular que hacen mis neuronas de cierta cantidad de las mismas cosas -esto es la costumbre-; lecturas que me absorbieron tanto en su momento y de las que, sin embargo, luego de unas horas, no recuerdo más que una o dos ideas sobre las que versaban, o, en ocasiones, absolutamente nada -como tampoco recuerdo las particularidades del aire en mi último evento respiratorio-.
Emprendo también -aunque son raras- lecturas informativas, que, con mayor profundidad, pueden considerarse de estudio; meras indagaciones de una materia, pues: en dónde nació tal o cual fulanito, cómo funciona un motor de vapor, quién perdió la cabeza hoy en este país, cómo se prepara una lasagna, en qué consiste la paradoja de Schrödinger, etc. También, como trabajador de las palabras que me considero, puedo contar entre las lecturas de estudio aquellas que realizo de un escritor (Elizondo, Vila-Matas, Borges, Bolaño, Deltoro, Cummings, Pérec...), con absoluta intención de comprender y aprender cómo carajos obtiene resultados tan maravillosos colocando este adverbio aquí, ese verbo allá, ese adjetivo inusual pero efectivo, esa coma, ese punto... hasta la redondez de la frase perfecta.
Distingo, por último, lecturas que no obedecen a ninguna intención ni programa, y que sólo se dan por el feliz entrecruzamiento de tiempos (el pasado en que se escribió, el presente en que se lee) y la coincidencia fugaz de dos espíritus (del escritor y del lector) ante realidades necesariamente disímiles; lecturas que parecen contener fragmentos desperdigados de mí mismo, trazas del adn de mi alma -aunque deteste esta palabra, la uso-, verdaderos epígrafes de mi biografía, códigos inconscientes de conducta, párrafos de la constitución de mi patria personal, banderas y divisas con las que pretendo navegar el mundo. Algunas de las siguientes frases que inintencionadamente ha ido recogiendo mi memoria han hecho eco en mí porque han impactado hasta el fondo con un poderosísimo estruendo, ora porque vienen encendidas de verdad, o porque son verdaderos puños de demencia y virilidad (como suele ser frecuentemente el caso de Nietzsche), ora porque las leí en un momento de ingenuidad literaria susceptible a la impresión de la audacia o del idealismo más aventado, ora porque son lo que soy, lo que fui, lo que quiero ser o lo que nunca seré. En todo caso, son siempre lo que quiero decir.
De Nietzsche:
"O no se sueña o se sueñan cosas interesantes. Hay que aprender a estar despiertos también de esa manera: o no estarlo, o, de estarlo, de una manera interesante."
"¿Qué es la libertad? Tener la voluntad de la responsabilidad personal. Conservar la distancia que nos separa. Ser indiferente a la fatiga, a la dureza, a la privación, e incluso hacia la vida. El espíritu que se ha hecho libre pisotea aquellas despreciables formas de bienestar con las que sueñan mercaderes, cristianos, vacas y demás demócratas. El hombre libre es guerrero. ¿En arreglo a qué se mide la libertad de un hombre? Por la resistencia que debe ser superada, por lo que cuesta mantenerse arriba."
"Fórmula de mi felicidad: un sí un no, una línea recta, una meta."
"¿Qué importo yo? Importa mi obra."
"¿Sois cómplice de la actual locura de las naciones que pretenden producir mucho y enriquecerse lo más posible?"
"Conozco mi suerte: algún día irá unido a mi nombre el recuerdo de algo gigantesco, de una crisis como nunca hubo en la tierra. Yo no soy un hombre, soy dinamita."
De Jaime Sabines:
"Abandona a tu padre y a tu madre, y a tu mujer y atu hijo y a tu hermano, y métete en el costal de tus huesos y ponte a rodar si quieres ser poeta. Que no te esclavicen ni tu ombligo ni su sangre, ni el bien ni el mal, ni el amor consuetudinario. Tienes que ser actor de todas las cosas. Tienes que quebrarte la cabeza en la piedra para que brote el agua. Después quedarás tirado como un saco vacío: guante de cuero que la mano de la poesía usó. Pero también quedarías tirado por nada."
De Jorge Luis Borges:
"Siglos de siglos, y sólo en el presente ocurren los hechos. Innumerables hombres en la tierra, en el aire y en el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí."
De un poeta mexicano cuyo nombre no recuerdo:
"Toda batalla se gana con la muerte."
De Octavio Paz:
"Amar es combatir, si dos se besan el mundo cambia, encarnan los deseos, el pensamiento encarna, brotan alas en las espaldas del esclavo, el mundo es real y tangible, el vino es vino, el pan vuelve a saber, el agua es agua. Amar es combatir, es abrir puertas, dejar de ser fantasma con un número a perpetua cadena condenado por un amo sin rostro..."
De Salvador Elizondo:
"Comprometido. Más comprometido con la mirada que me mira en el espejo, que con el esplendor del cielo."
Por último, mi favorita -siempre me gana la risa cuando la recuerdo-, de un no escritor sino un casi-Buda occidental del siglo XX, Marcel Duchamp:
"Esto que hice no sé ni lo que es, pero está lleno de significado."
Emprendo también -aunque son raras- lecturas informativas, que, con mayor profundidad, pueden considerarse de estudio; meras indagaciones de una materia, pues: en dónde nació tal o cual fulanito, cómo funciona un motor de vapor, quién perdió la cabeza hoy en este país, cómo se prepara una lasagna, en qué consiste la paradoja de Schrödinger, etc. También, como trabajador de las palabras que me considero, puedo contar entre las lecturas de estudio aquellas que realizo de un escritor (Elizondo, Vila-Matas, Borges, Bolaño, Deltoro, Cummings, Pérec...), con absoluta intención de comprender y aprender cómo carajos obtiene resultados tan maravillosos colocando este adverbio aquí, ese verbo allá, ese adjetivo inusual pero efectivo, esa coma, ese punto... hasta la redondez de la frase perfecta.
Distingo, por último, lecturas que no obedecen a ninguna intención ni programa, y que sólo se dan por el feliz entrecruzamiento de tiempos (el pasado en que se escribió, el presente en que se lee) y la coincidencia fugaz de dos espíritus (del escritor y del lector) ante realidades necesariamente disímiles; lecturas que parecen contener fragmentos desperdigados de mí mismo, trazas del adn de mi alma -aunque deteste esta palabra, la uso-, verdaderos epígrafes de mi biografía, códigos inconscientes de conducta, párrafos de la constitución de mi patria personal, banderas y divisas con las que pretendo navegar el mundo. Algunas de las siguientes frases que inintencionadamente ha ido recogiendo mi memoria han hecho eco en mí porque han impactado hasta el fondo con un poderosísimo estruendo, ora porque vienen encendidas de verdad, o porque son verdaderos puños de demencia y virilidad (como suele ser frecuentemente el caso de Nietzsche), ora porque las leí en un momento de ingenuidad literaria susceptible a la impresión de la audacia o del idealismo más aventado, ora porque son lo que soy, lo que fui, lo que quiero ser o lo que nunca seré. En todo caso, son siempre lo que quiero decir.
De Nietzsche:
"O no se sueña o se sueñan cosas interesantes. Hay que aprender a estar despiertos también de esa manera: o no estarlo, o, de estarlo, de una manera interesante."
"¿Qué es la libertad? Tener la voluntad de la responsabilidad personal. Conservar la distancia que nos separa. Ser indiferente a la fatiga, a la dureza, a la privación, e incluso hacia la vida. El espíritu que se ha hecho libre pisotea aquellas despreciables formas de bienestar con las que sueñan mercaderes, cristianos, vacas y demás demócratas. El hombre libre es guerrero. ¿En arreglo a qué se mide la libertad de un hombre? Por la resistencia que debe ser superada, por lo que cuesta mantenerse arriba."
"Fórmula de mi felicidad: un sí un no, una línea recta, una meta."
"¿Qué importo yo? Importa mi obra."
"¿Sois cómplice de la actual locura de las naciones que pretenden producir mucho y enriquecerse lo más posible?"
"Conozco mi suerte: algún día irá unido a mi nombre el recuerdo de algo gigantesco, de una crisis como nunca hubo en la tierra. Yo no soy un hombre, soy dinamita."
De Jaime Sabines:
"Abandona a tu padre y a tu madre, y a tu mujer y atu hijo y a tu hermano, y métete en el costal de tus huesos y ponte a rodar si quieres ser poeta. Que no te esclavicen ni tu ombligo ni su sangre, ni el bien ni el mal, ni el amor consuetudinario. Tienes que ser actor de todas las cosas. Tienes que quebrarte la cabeza en la piedra para que brote el agua. Después quedarás tirado como un saco vacío: guante de cuero que la mano de la poesía usó. Pero también quedarías tirado por nada."
De Jorge Luis Borges:
"Siglos de siglos, y sólo en el presente ocurren los hechos. Innumerables hombres en la tierra, en el aire y en el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí."
De un poeta mexicano cuyo nombre no recuerdo:
"Toda batalla se gana con la muerte."
De Octavio Paz:
"Amar es combatir, si dos se besan el mundo cambia, encarnan los deseos, el pensamiento encarna, brotan alas en las espaldas del esclavo, el mundo es real y tangible, el vino es vino, el pan vuelve a saber, el agua es agua. Amar es combatir, es abrir puertas, dejar de ser fantasma con un número a perpetua cadena condenado por un amo sin rostro..."
De Salvador Elizondo:
"Comprometido. Más comprometido con la mirada que me mira en el espejo, que con el esplendor del cielo."
Por último, mi favorita -siempre me gana la risa cuando la recuerdo-, de un no escritor sino un casi-Buda occidental del siglo XX, Marcel Duchamp:
"Esto que hice no sé ni lo que es, pero está lleno de significado."
jueves, 22 de julio de 2010
martes, 13 de julio de 2010
Chinaski no sabe qué es una estrofa
se acabó
fue un desvarío
delirio de una fiebre vulgar
para la cual me negué a tomar pastillas
lo que quise decir nunca lo dije
salivé
emprendí la retórica con mis dientes de leche
balbuceé
agregué otra serie al blablablá de la poesía
berreé
ahora tengo la lengua entumecida
ya no más contemplar la lluvia
padrotear el viento
santificar las moscas
dejar caer baba idiota en el abismo
me cansé de ser escriba del absurdo
calígrafo haciendo garabatos en el lodo
juglar de mí mismo en lengua extraña
Ya no más desperdiciar las páginas del día a día cortando oraciones, contando sílabas. Cierro el manual de métrica a medio estudiar. Claudico. Lo prohibido es mirar y afirmar que son pájaros las piedras. Capitulo ante el mundo. Me resigno a vivir de manera prosaica.
fue un desvarío
delirio de una fiebre vulgar
para la cual me negué a tomar pastillas
lo que quise decir nunca lo dije
salivé
emprendí la retórica con mis dientes de leche
balbuceé
agregué otra serie al blablablá de la poesía
berreé
ahora tengo la lengua entumecida
ya no más contemplar la lluvia
padrotear el viento
santificar las moscas
dejar caer baba idiota en el abismo
me cansé de ser escriba del absurdo
calígrafo haciendo garabatos en el lodo
juglar de mí mismo en lengua extraña
Ya no más desperdiciar las páginas del día a día cortando oraciones, contando sílabas. Cierro el manual de métrica a medio estudiar. Claudico. Lo prohibido es mirar y afirmar que son pájaros las piedras. Capitulo ante el mundo. Me resigno a vivir de manera prosaica.
jueves, 8 de julio de 2010
Veneno para halcones [Charles Wright]
Hay cosas de las que nunca se puede escribir, viajes
que no se emprenden por ser tan sagrados y largos.
No hay naturaleza en la eternidad, ni cambio en el viento, ni hierba.
No obstante nuestra visión, cual sea nuestro implemento,
miramos hacia lugares erróneos,
buscamos las cosas equivocadas.
No somos lo que es nuevo, no somos lo que hemos encontrado.
que no se emprenden por ser tan sagrados y largos.
No hay naturaleza en la eternidad, ni cambio en el viento, ni hierba.
No obstante nuestra visión, cual sea nuestro implemento,
miramos hacia lugares erróneos,
buscamos las cosas equivocadas.
No somos lo que es nuevo, no somos lo que hemos encontrado.
miércoles, 7 de julio de 2010
Despertando después de la tormenta [Charles Wright]
Medianoche. El glaciar de las nubes se rompe,
hacia el este, el eco de los pasos de un trueno se disipa,
y los relámpagos como centellas de un trote.
Alguien abandona mi sueño sobre el lomo de un caballo.
Demasiado aturdido para adivinar quién puede ser y qué se ha llevado.
Demasiado aturdido para registrar entre la pálida luz de las estrellas.
La luna llena es ya
demasiados ojos.
hacia el este, el eco de los pasos de un trueno se disipa,
y los relámpagos como centellas de un trote.
Alguien abandona mi sueño sobre el lomo de un caballo.
Demasiado aturdido para adivinar quién puede ser y qué se ha llevado.
Demasiado aturdido para registrar entre la pálida luz de las estrellas.
La luna llena es ya
demasiados ojos.
martes, 6 de julio de 2010
Primavera en High Country [Charles Wright]
No es tanto la descripción, sino lo que describes,
verdes ámpulas en las ramas de los álamos,
brotes repentinos en las lilas, prontos a marchitarse,
supuración de mayo que acaba.
El mundo es un pequeño objeto, una gota de savia de pino,
el ámbar en el pico del petirrojo, así,
a contraluz del sol,
engullendo el fulgor hasta el fondo de sí mismo.
verdes ámpulas en las ramas de los álamos,
brotes repentinos en las lilas, prontos a marchitarse,
supuración de mayo que acaba.
El mundo es un pequeño objeto, una gota de savia de pino,
el ámbar en el pico del petirrojo, así,
a contraluz del sol,
engullendo el fulgor hasta el fondo de sí mismo.
jueves, 1 de julio de 2010
Epitafio
Escribí
como un sepulturero cava
llega a un fondo
deposita el cuerpo
y lo cubre por completo de tierra
Yazgo
bajo mis palabras
como un sepulturero cava
llega a un fondo
deposita el cuerpo
y lo cubre por completo de tierra
Yazgo
bajo mis palabras
domingo, 27 de junio de 2010
el electrógrafo en el espejo
Cuando se me pregunta –y por seguro soy yo el inquisidor número uno de este asunto– de qué va este blog, no sé bien a bien qué responder. Una manera de definir algo es por la vía negativa; es decir, estableciendo en claro qué no es el objeto a definir. Así, este blog no es: un despliegue de virtuosismo literario –como bien ya se enteró el improbable lector–; un escaparate de mi poco ortodoxa –por no decir mínimamente desarrollada– habilidad para el dibujo; un sitio donde un aun más improbable lector encontrará traducciones del ruso, el afrikaans, el eslovaco, el gaélico, el chino o cualquier otro idioma que no sea el inglés –sin aspirar jamás a Donne o a Shakespeare– o el francés más penosamente accesible; el sitio de transcripción de poemas míos de más de cinco estrofas; una ineficaz forma de comunicación autista; una manera de llenarme los bolsillos de algo más que aire y pelusa; una excusa para la teorización pedante e innecesaria; un intento de competir con tantísimos blogs y portales de Internet con información mucho más valiosa y, acaso, necesaria; una falta de respeto al oficio de excelentes críticos como María Minera o Christopher Domínguez Michael; la cronología de un wannabismo; un espacio para decir los nombres de autores que nunca conocí, acaso leí y apenas entiendo, tratándolos como si fueran mis iguales; una sublimada masturbación intelectual devenida digital y democrática, aunque por momentos lo parezca; una pista que lleve a deducir en mí la posesión de un excesivo tiempo libre, aunque por momentos lo parezca; un intento –siempre risible– de seducir esa Medusa que es la fama; un compendio de sabiduría que por vía de la causalidad se remonta hasta la biblioteca de Alejandría; algo más que lo que trabajo en mi cabeza por cuando mucho una hora; un proyecto con un fin que no sea otro que el que puedan ocasionar el hartazgo o la negligencia; periodismo ni política –ay, tan apareadas–; una sola palabra en vituperio de la genialidad de Kafka y Borges; mentiras; verdades; una apología de la blogósfera; una autodefinición negativa que llegue a aburrir; todas las cosas obvias: una mesa, un perro, un aeroplano, vello púbico, un bife de chorizo, un ejemplar de Verdad y Método de Gadamer…
Violexxxia
El lector se levantó de su asiento, dio un vistazo tímido cuidando que nadie lo mirara, tomó el libro entre sus manos, lentamente lo abrió justo en la mitad, lo contempló, dijo “Hermoso”, escupió tres veces en él, lo llevó hasta su pene, con gentileza lo cerró alrededor de éste y se masturbó gritando “Oh, sí” y “Oh, dios” y majaderías bukowskianas y versos cursis de Neruda, hasta venirse, arrojó el libro al suelo, ultra-ajado y deshojado. Luego fumó.
martes, 15 de junio de 2010
Soneto de amor [John Updike]
en la armadura de goma del amor
vine a ti
i
or.
c,
d
c
d:
e
f–––
e
f.
g
g.
vine a ti
i
or.
c,
d
c
d:
e
f–––
e
f.
g
g.
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